El modelo ayudó a un grupo de ciclistas a cruzar 10 fronteras hacia Mongolia

Cuando un modelo nuevo sale al mercado, las marcas normalmente tienen un objetivo común: mostrar que el coche es imparable. Muchos usan estadísticas u otros datos para justificar sus motivos, pero hay marcas que van más allá y que quieren demostrar con una gran variedad de pruebas que estamos ante un modelo diferenciador y resistente ante cualquier cosa que puede pasar.

Hace escasos años, Seat empezó a volcarse en el terreno SUV. Lo hizo primero con el modelo Ateca, luego el Arona, y pronto veremos al hermano mayor Tarraco. Aun así, el Ateca supuso un punto de inflexión: el hermano mediano quiso ser la insignia SUV de la casa, y Seat ha dedicado muchos esfuerzos en demostrar que estamos ante un coche que ha venido a darlo todo.